LA OBSESION DE SAN ALBERTO HURTADO : EL PROYECTO DE JESUS
Leyendo unas de mis notas di con esta que actualizo al día de hoy.
18, Agosto,2006.
Cuando mi amiga Cecy me llamó pidiendo la acompañara al comedor del Hogar de Cristo, no creí que estaría tantos días, hace una semana , conversando con mi interior, en este recorrido de medianía vida de aquel encuentro.
Creía que no me iba a impactar más de lo habitual, seria uno de tantos trabajos que hago con gusto y voluntariamente cuando compartimos la vida con otros.
He vivido experiencias enriquecedoras, aleccionaras y gratificantes en el servicio de ayuda al prójimo, nuestro próximo, el vecino, el otro… fuera de mi; por cierto no merezco tanto amor ya que me invade desde ellos un aire divino y humano que quiero constantemente abrazar.
Pero, este encuentro , no cabía en mi, no por que no quisiera, sino que alguna vez pedí estar con ellos, pero, no hice mayor esfuerzo, sin embargo lo había deseado mucho...Y cuando mi amiga me invita, me comentan que las prepare para esa noche , suponían que yo sabia algo, según estas , les repetia que no se asustaran al verlos que eran como nosotros, pues estos Cristos eran los rechazados, de quienes nunca querríamos fuesen vistos, sea por prejuicios, pon indolencia por presencia, por lo que sea…. nadie quiere ver ni sentir a los despreciados, nos molestan , nos acarreran problemas, son nuestra sentencia que nadie se atreve a saldar.
Pero estaba ahí, en el lugar mas sagrado del mundo el Hogar de Cristo, si yo acudo a su hogar, acaso con quien más tendría que encontrarme??? que no fuese con Él traspasado, con sus preferidos, sus predilectos, sus regalones, sus niños viejos, humillados, desanimados por la vida vivida, son los inadaptados asi les llamamos siempre , son los sin casa, los cesantes, los charlatanes, los borrachos, los patudos, pero son sus hijos amados... ahí estaba como una de ellos queriendo ser tan igual y no distinta….
Déjame decirte Diario : más que un gusto, que un sentimiento, más que una sensación fue querer aprender a vivir la vida y valorarla plenamente; era hora de encontrarme con el Cristo roto socialmente, a quien le negamos el espacio, tanto en lo laboral , en el entendimiento y en la escucha posible a sus problemas, enfermedades, sus manías y no manías.. eran los amados de HURTADO ; que en nombre de Cristo supo levantarles y tomarles de la mano para recuperar su dignidad perdida comprendiendo que JESUS había asumido sus dolores sus padecimientos para ser salvados y caminar con carga ligera por la vida.
En el viejo salón se hallaban más de 80 hombres, esperando su alimento, quizás el único del día , todos ordenados y bien sentados, muy dispuestos a cenar, viendo la televisión , conversaban y miraban hacia la cocina tratando de comer ya con la mirada los platos a recibir; estos se dieron tiempo para orar, me di tiempo de orar con ellos y en ellos pero fue en el Padre Nuestro donde me quebré … confieso haberme llenado de dolor humano, no compadeciéndolos a ellos sino compadeciéndonos y que me pregunto sin tener una respuesta exacta hasta donde llegaremos a causa de tanta desigualdad de la escandalosa y espantosa brecha social que ya ni queremos verlos, pues los hemos borrado del mapa socialmente humano.
Confieso se me anuda el estómago, se me doblan las rodillas, porque se me han quedado incrustados en el corazón, sino para llevarlos aquí conmigo en mi diario vivir, que cuando respire los sienta míos, que me queme la lengua tus pobres Señor, y que jamás se me olvide lo vivido, ya no quiero mas olvido, son el presente y los necesito, te necesito a ti .
La vida de comunidad es mucho más que poner la mesa y servirla, confieso apenas se sentarme alrededor de ella.
Carolonline
EL SECRETO DEL P. ALBERTO HURTADO
«He recorrido la medianía de la vida espero complacerme en aquella que se manifiesta sin caretas . Me seduce descubrir la humanidad en que vivo. Es tiempo del intenso desafío de ser honesta y consciente. Anhelo comunicarme desde mi interioridad la que se refleja en los resúmenes adoptados»



