¿Vienes? ¿por qué playas?,
¿por qué perfiles de roca?,
¿por qué senderos de montaña?
¿Vienes...?
¡de cuánta soledad!... ¡de cuánta sangre
mi niño vienes!
Cómo te tejió mi gozo!
¡Cómo te soñe primero!...
y cuánto sudor allá en la vena,
bajo el mar. El beso
antes de ser niño, fue minero.
¿Vienes?...
Te esperaba en el pan, migaja a migaja;
te esperaba nocturno
iluminando mi secreto.
Trabajaste mi venero, carbón a carbón.
¡Vino!...
Y ahora esta firme suavidad
entre mis carnes, el niño;
adherido a mi roca
un diminuto quisco.
Te imagino desnudo en la sombra cálida,
en la calle honda de mi vientre...
¿Vienes?...
Secretos, nombres, papeles:
tu frente, tus ojos, ¡por todas partes!
Pregunto si puedes pensar, mi niño,
y sellar secretos.
¿Podrás escuchar mudas palabras allá en tu centro?
Entonces, te diré tu nombre
y cabalgarán tus manos,
cabalgarán tus ojos:
serás un ángel indomable,
hasta él,
en tu rosada carne de niño.
¿Vienes?...

¡VEN SEÑOR JESÚS!
Esteban Gumucio sscc
«He recorrido la medianía de la vida espero complacerme en aquella que se manifiesta sin caretas . Me seduce descubrir la humanidad en que vivo. Es tiempo del intenso desafío de ser honesta y consciente. Anhelo comunicarme desde mi interioridad la que se refleja en los resúmenes adoptados»




Muy bonita poesía. Al leerla pensé que sería de Salinas: tiene un aire a Salinas. Muy buenos blogs: te felicito
Don hola agradezco tu comentario.
La poesía es del Padre Esteban Gumucio de los SS.CC.
Me encanta la manera de reflexionar de este hombre y como le da en el punto exacto para remerverte. Saludos.