Cuando te llama el amor, síguele, aunque sus caminos sean ásperos y empinados.
Y cuando sus alas te envuelvan, entrégate, aunque te pueda herir la espada oculta entre sus plumas.
Y, cuando te hable, créele, aunque su voz perturbe tus sueños como arrasan el jardín las ráfagas del viento norte.
Pues, a la vez, el amor te corona y te crucifica.
A la vez, él te hace crecer y te poda.
Y mientras te eleva a las alturas y acaricia tus más tiernas ramas que tiemblan al sol, baja, también, a tus raíces y las sacude para que no se agarren a la tierra.
Te desgrana para sí como a granos de maíz, te trilla hasta dejarte desnudo, te aventa para limpiarte del salvado, te muele hasta la blancura, te amasa hasta dejarte dúctil.
Y luego te manda su fuego sagrado, para que te conviertas en pan sagrado para el sagrado festín de Dios.
Kahlil Gibran

«He recorrido la medianía de la vida espero complacerme en aquella que se manifiesta sin caretas . Me seduce descubrir la humanidad en que vivo. Es tiempo del intenso desafío de ser honesta y consciente. Anhelo comunicarme desde mi interioridad la que se refleja en los resúmenes adoptados»




Que maravillosas palabras, todo el camino es sólo un borrador para llegar al final del camino a la plenitud del Amor.
Así vamos creciendo en la alegría , en el dolor ,no hay otra forma , todo sentimiento se va prefeccionando y elevándose .
Un abrazote.
PRECIOSA PARA TENER EN CUENTA EN TODO MOMENTO YA SEA DE LUZ U OSCURIDAD,SLDS.