
Cada nuevo Presidente progresista latinoamericano busca inaugurar su Gobierno con un nombramiento sin precedentes. Rafael Correa, en Ecuador, debutó con varias novedades. Por primera vez el gabinete contará con un ministro afroecuatoriano, el poeta Antonio Preciado, que proviene del 3% negro de la población. Las mujeres contarán con 40% de los ministerios. Y quizás la novedad mayor será la creación de la Secretaría Nacional del Migrante, que estará a cargo de los millones de ecuatorianos que han dejado su patria para sobrevivir.
Ecuador ha vivido más de una década bajo el signo de una política económica neoliberal. Las consecuencias para la gran mayoría de la población son desastrosas. En 1995, 34% de los ecuatorianos vivía en la pobreza. Hoy el porcentaje supera el 60%. Pero los indicadores macroeconómicos son positivos: baja inflación y una tasa de crecimiento del producto interno bruto de casi el 4%. El buen precio del petróleo ha inflado las arcas fiscales. Como se suele decir en muchos países, la economía va bien pero el pueblo va mal. Las condiciones son tan precarias que Ecuador es la mayor fuente de emigrantes, en relación a su población, de toda América Latina. Las cifras varían entre uno y tres millones de personas. Las discrepancias responden a que un gran número de personas ingresa a Estados Unidos y España, los principales destinos, en forma ilegal. Lo que sí sabe con certeza es cuánto dinero envían, en la forma de remesas, de vuelta a sus familias. El país recibe casi 1.800 millones de dólares de sus compatriotas que trabajan, muchas veces en condiciones penosas, en el extranjero. Las remesas son el segundo ingreso de Ecuador, después del petróleo.
En su discurso inaugural, Rafael Correa tuvo palabras especiales para ellos: “Los exiliados de la pobreza, que en nuestro país suman millones y, paradójicamente, son quienes con el sudor de su frente han mantenido viva la economía a través del envío de remesas, mientras los privilegiados despachan el dinero hacia el exterior. Solamente la banca ecuatoriana tiene cerca de dos mil millones de dólares de ahorro nacional depositados en el extranjero (…) Que a todos les quede claro: a este país lo mantienen los pobres”. Para colmo, los ecuatorianos residentes en el extranjero no tienen derecho a voto. Algo que Correa espera corregir al más breve plazo posible.
Correa, en la vena de Evo Morales y Hugo Chávez, ha planteado como primera y más urgente tarea la creación de una Asamblea Constituyente. Como en Bolivia y Venezuela, aspira a romper el aparataje burocrático y parlamentario que, a su juicio, es una barrera que impide reformas sustanciales. Correa ya anticipó una dura pugna entre su presidencia y la clase política tradicional: “Yo estoy contra los partidos ecuatorianos, que son verdaderas mafias políticas ligadas a intereses privados o familiares”. Por ello planteó como su primera prioridad convocar a un referéndum para crear una Asamblea Constituyente con amplios poderes para redactar una nueva Constitución y realinear las potestades de los poderes del Estado. Sin perder tiempo, aprovechando su popularidad, Correa pide que el referéndum se realice el 18 de marzo. Ello debería marcar el comienzo de una “revolución constitucional”, pues “la institucionalidad política del Ecuador ha colapsado, algunas veces por su diseño anacrónico y caduco, otras por las garras de la corrupción y las voracidades políticas. El reparto que refleja la Constitución vigente, a través de la politización de autoridades de control, tribunales, etc., ha desestabilizado e inmovilizado al país”. En Ecuador, la pugna entre el Ejecutivo y el Congreso, al que Correa motejó de cloaca, llevó a que los últimos tres presidentes no concluyeran sus mandatos presidenciales.
Correa debe su elección, en parte, a su activa oposición a la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Como en todos los países con una importante población indígena, existe un gran rechazo a abrir los mercados agrícolas. Un cuarto de los ecuatorianos pertenece a los pueblos originarios que viven en una economía de subsistencia, la que se vería amenazada por la apertura de fronteras a las importaciones de productos alimenticios. Esta postura lo ha llevado a enfatizar la necesidad de alianzas regionales, con Venezuela a la cabeza. A los desposeídos de su país les dijo: “La larga y triste noche del neoliberalismo ha terminado en América Latina”. Cabe suponer que le seguirá el Alba
«He recorrido la medianía de la vida espero complacerme en aquella que se manifiesta sin caretas . Me seduce descubrir la humanidad en que vivo. Es tiempo del intenso desafío de ser honesta y consciente. Anhelo comunicarme desde mi interioridad la que se refleja en los resúmenes adoptados»






Carol gracias por el comentario en mi blog, me permitio descubrir el tuyo.
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okay, es que me ha encantado el post primero de poesía adolescente y no ví lugar a comoentar en uno de tus blogs. Saludos, Carol.