En cada una de ellas, artículos de autores diferentes.
Precisamente, en la parte de nuevos medios va un artículo de fernand0 yJuan Julián Merelo Guervós , titulado
Qué son las bitácoras y algunos datos sobre ellas.
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¿Por qué invertir esfuerzo y tiempo en una actividad como la escritura de bitácoras?
Se nos ocurren unas cuantas respuestas/propuestas, que nos gusta compartir
con todo el que nos pregunta sobre el tema, con la esperanza de que estos
motivos puedan ser de utilidad para alguien:
• Compartir conocimiento e información: los medios tradicionales de
difusión del conocimiento tienen una limitación impuesta por la
necesidad de ser rentables (económicamente) o, al menos, cubrir los
costes de producción. Esto genera una barrera en lo que puede
publicarse, que ha de alcanzar a un número suficiente de audiencia
potencial para justificar la inversión del esfuerzo y el dinero.
Sin embargo, todos conocemos aficionados y expertos en temas que
pueden no ser de interés comercial suficiente, pero que están dispuestos
a invertir tiempo y esfuerzo en que sus intereses se difundan
ampliamente. Además, la propia naturaleza de la red favorece que
alcancen audiencias suficientes, por la agregación de muchas personas
que pueden estar geográfica y temporalmente lejanas. La sencillez de
publicación de las bitácoras además favorece que esos expertos puedan
despreocuparse de la tecnología de la red, y centrarse en la generación
y publicación del conocimiento, proporcionando una herramienta que
resuelve algunas de las cuestiones técnicas.
• Opinión y diarios personales: está claro que todo el mundo tiene una
opinión sobre los temas que le interesan o preocupan. Lo que no está
tan claro es cómo conseguir que esa opinión sea escuchada más allá
del círculo más íntimo. La publicación en los medios tradicionales está
limitada a los ‘opinadores’ profesionales, y para el resto de las personas
la difusión de su opinión queda limitada a poco más que las cartas de los
lectores de muchas publicaciones impresas, y los programas
(típicamente radiofónicos) que permiten la participación de los oyentes.
Las bitácoras permiten que cualquier persona pueda expresar sus
opiniones libremente, sobre los temas más diversos, reduciendo los
requisitos necesarios para expresarse. Otra cuestión será el tamaño de
la población que esas opiniones alcancen, pero desde luego
potencialmente es mucho más amplia que la que permiten los medios
tradicionales. Eso sin olvidar que el tamaño de la audiencia
(frecuentemente nulo) no ha impedido el desarrollo de los diarios
personales, que muchas personas no escribirían para ser leídos, sino
como unas notas para sí mismos, que les sirven de memoria, y les
proporcionan acceso en el futuro a las ideas y opiniones del momento de
la escritura. Puede tener, en muchos casos, sentido que esa memoria
sea abierta, de forma que no sólo el autor pueda beneficiarse de ella
más adelante, sino también otros internautas.
• Relaciones públicas: es típico que muchas empresas y profesionales
dispongan de una página web; el problema viene cuando la página web
no refleja la actualidad de la actividad por carencia de personal
especializado o por otros motivos. Los clientes visitan la página web, no
encuentran lo que les interesa (ni nada) y no vuelven a visitarla nunca
más.
Puede ser una buena idea utilizar una bitácora para publicar notas de
prensa o referencias que se hacen sobre la empresa en distintos
medios; en definitiva, mantener una presencia en la red con
herramientas sencillas (Turcotte, Cass y Munroe, 2005).
• ‘Periodismo’: los medios tradicionales ejercen el papel de filtros de la
actualidad. Reciben información sobre lo que va sucediendo y, en
función de los intereses de su audiencia, seleccionan para publicar y
tratar con mayor o menor amplitud los temas. Por la naturaleza de estos
medios (limitación de espacio y también de recursos) es evidente que
muchos temas quedan fuera. Esto lo vive casi toda la población en
momentos puntuales, cuando piensa que los temas que les son
cercanos no son cubiertos adecuadamente por los medios, y también lo
viven los expertos en cualquier rama del saber humano, que ven cómo
sus intereses no se reflejan adecuadamente.
No es descabellado pensar en agrupar a personas por proximidad
geográfica o de intereses para generar publicaciones en la red, y rellenar
esos huecos dejados por los medios tradicionales. Nuevamente la
herramienta hace que muchas más personas puedan acceder a la
publicación en la red, sólo porque es sencillo y accesible para ellos.
• Notas, pensamientos e ideas: no todo el mundo tiene el deseo, la
necesidad, o la posibilidad de estar publicando contínuamente en la red
(ni en ninguna parte).
Pero es rara la persona que nunca, en ningún
momento de su vida, ha querido tener voz en algún tema, y las bitácoras
pueden ser una herramienta adecuada para ello.
• Literatura: pocas personas (al menos en España) terminan pudiendo
vivir de sus actividades de creación literaria. Pero eso no impide que
haya un buen número de escritores, talleres de escritura e, incluso, un
no despreciable negocio de editoriales de auto-publicación que dan
acceso a las herramientas tradicionales (revistas, libros, ...) a los
escritores aficionados que no pueden participar a través de los canales
comerciales tradicionales.
No sería desdeñable el acceso a un sistema de publicación en la red
barato y sencillo, siempre que el objetivo sea dar a conocer la propia
obra.
• Política: entre los diferentes temas sobre los que podemos tener opinión,
la política es uno que nos afecta particularmente y que está muy
controlado en los medios tradicionales. Cada medio tiene su política
editorial en el tratamiento de este tipo de noticias que corresponde, en
algunos casos, a los propios intereses. En la red es posible un debate
más abierto e independiente, sobre todo cuando los temas considerados
afecten a áreas de nuestro interés más cercano.
• Búsqueda de almas gemelas: en una sociedad donde los intereses
están tremendamente atomizados, muchas veces es difícil encontrar
personas que compartan una parte sustancial de los mismos, y con los
que poder comentar los últimos éxitos del cine iraní o los problemas
profesionales de los traductores de búlgaro, pongamos por caso. El
extender la búsqueda de personas a todo el mundo conectado amplía
bastante las posibilidades de encontrar un grupo de personas con los
que poder compartir intereses.
• Comunicación uno-a-muchos o muchos-a-muchos: para grupos
extendidos, en los que todos usan Internet, muchas veces resulta
conveniente el usar el formato bitácora para comunicar cosas
personales, bien en abierto o bien sólo a un círculo restringido de
amigos, como permiten ciertas herramientas, tales como MSN Spaces10.
Es menos intrusivo que el correo electrónico, y permite que todo el grupo
participe en conversaciones.
• Porque sí: o, más bien, ¿por qué no? La existencia de herramientas no
nos obliga a utilizarlas, pero está claro que podemos acercarnos a ellas,
si pensamos que pueden cubrir nuestras necesidades en alguno de los
aspectos de nuestra vida.
En definitiva, las bitácoras no son más que una herramienta que nos facilita
formar parte de una conversación global, en función de nuestros deseos e
intereses. Ya no tenemos por qué ser expectadores pasivos, sino que
podemos aportar y podemos tener cosas que decir (y decirlas) si ese es
nuestro interés. Internet favorece que haya personas que puedan compartir
con nosotros esa conversación. O, al menos, es la herramienta que nos
proporciona esa posibilidad de forma más accesible.
«He recorrido la medianía de la vida espero complacerme en aquella que se manifiesta sin caretas . Me seduce descubrir la humanidad en que vivo. Es tiempo del intenso desafío de ser honesta y consciente. Anhelo comunicarme desde mi interioridad la que se refleja en los resúmenes adoptados»



