14 de marzo de 2016

La desigualdad es producto de un sistema corrupto de clases sociales.Y un privilegio de minorías. Felipe Berríos



El sacerdote jesuita Felipe Berríos realizó un análisis de la realidad chilena. Los casos de corrupción en la política, los poderes que actúan aún en el país, la desigualdad y el anhelo de felicidad, son los temas que aborda. Su mirada siempre fija en el corazón de las personas, el cual dice está contaminado por el mercado, pero que puede sin dudas limpiarse y volver a su naturaleza más plena: el amor.
Desde la mediagua en que vive, en el contexto del campamento que lo cobija, ilustra con sus palabras lo que ve y medita en sus reflexiones diarias, unas que al expresarse provocan más de algún malestar, pero cuando no, si la transparencia de sus ideas surgen con claridad y certezas.
¿Cómo explica lo que acontece en política, economía y vida en sociedad?
Creo que hay dos fenómenos que se suman. El primero es que el mundo después de la caída del muro de Berlín y del término de la Guerra Fría, impera un sistema e ideología de mercado, en que no importa que tan bien se hagan las cosas (…) la sensación es que da lo mismo las medidas políticas que tomen en los gobiernos, da los mismo quién gobierne, las cosas que se implementen no importan mucho, porque está la mano invisible que produce una crisis en las instituciones.
La segunda son las redes sociales, hacen que uno esté informado inmediatamente, la información ya no es controlada por grupos de poder, la gente tiene un medio de comunicación directo e instantáneo.
¿Cómo ve el momento político chileno y la relación dinero-política?
En Chile, independiente del trabajo de la justicia y de aquello que diga en los casos Penta, Caval y otros; lo que está pasando es más que un hecho de corrupción. Porque si fuera sólo un hecho de corrupción, se termina castigando a quienes lo cometen. Pero aquí no se ve que los políticos tengan grandes mansiones y no tienen una vida de excesos. Entonces más que una corrupción, hay algo que es mucho más profundo y mucho más grave: la verdadera corrupción del país es la inequidad social.
Berríos precisa que "más del 50% de los chilenos gana menos de $300 mil, esa desproporción es la verdadera corrupción y eso se da desde la Colonia hasta hoy, porque hemos creado unas capas de privilegios: colegios de elite, redes de filiación sanguínea, que son clases de poder que han ido dominando el sistema político, comunicacional y económico".
Sin embargo, vislumbra cambios "hoy ese eje de poder se corrió un poco y espero se corra más, porque hoy tiene acceso a ese poder la clase media, por eso el país se escandaliza por cosas que siempre se han vivido".

Decepción

¿Entonces qué sentido tiene hoy la experiencia política, pensando en la idea del ejercicio ciudadano?
Yo creo que hay una decepción muy brutal. Pero, nosotros podemos prescindir del fútbol, pero no de la política. Los políticos, las instituciones son el único elemento que tenemos las personas contra los poderosos. Es verdad, hay un hastío de la gente a no saber nada, pero poco a poco se van dando cuenta que necesitamos de la política, porque es el modo de poner freno a una ideología ciega del mercado o de grupos de poder.
Lo que hay que hacer es seguir avanzando en este eje de poder que se está corriendo y desmontar esta unión perversa entre política, dinero y medios de comunicación.
¿Debe ocurrir un cambio en el modo de ejercer el poder, de entender la autoridad constituida?
Los políticos son un espejo de cómo somos nosotros. Hoy la gente cambió, no acepta un modo de ser, de hacer negocios, de informar y menos, un modo de ser de la política. Entonces, cuando la gente cambia esa mentalidad, cambian los medios de comunicación, los grupos de poder y la política. Por tanto, no es sólo una cosa de los políticos, es de todos.
¿Cómo influir en esos cambios?
Yo uniría una idea más a esa pregunta ¿quién gana cuando la política está en el suelo? Los que ganan son los poderosos. Son los grupos de poder que han estado siempre, por eso debemos interrogarnos sobre eso. Bien descubrimos algo que estaba malo, pero si seguimos pisoteando lo que ya está en el suelo no sirve. Tenemos que reparar aquello que está malo.
¿El voto sería el medio para eso?
Es el modo en que la democracia funciona. Como ciudadanos tenemos que dejar de pensar en lo que yo necesito, lo que a mi familia le hace falta, lo que a mí me interesa. Debemos preguntarnos ¿qué tipo de país queremos, qué sociedad queremos construir, cómo protegemos a los más débiles, qué tipo de gobierno queremos, qué tipo de constitución queremos que nos rija, cómo va hacer el ejercicio del poder, cómo se va repartir la riqueza? Porque si tengo una mentalidad individualista, más que un ciudadano soy un consumidor y me da lo mismo el ejercicio de la política; así no se construye una sociedad.
¿En la sociedad chilena habrían evidencias que aquello se puede conseguir?
Yo creo que sí. Más que mal tenemos una nuera de la Presidenta firmando en la comisaría todos los meses. Tenemos dos empresarios connotados que estuvieron presos, que están con arresto domiciliario y siendo juzgados en un proceso, políticos que se han presentado ante tribunales y fiscales clase media, producto de la meritocracia. Tenemos una prensa libre que muestra lo que pasa. Esas cosas son positivas.
Pero cuando uno va a las redes sociales descubre que no basta con esos procesos, la gente pide más. ¿Será que no es suficiente?
En las redes sociales cualquier artículo que tu pones la reacción es violenta. Yo creo que esa violencia tiene dos fuentes: Una es el anonimato. La otra es que hay un descontento, tenemos más cosas en Chile, pero no mejor calidad de vida. La gente no está gozando, llega estresada a la casa, vive llena de deudas. Anda persiguiendo una felicidad que le ofrecen en la propaganda y que no lo hace feliz. Hay un descontento muy profundo.

Inequidad

¿Qué puede ser más peligroso: la pobreza o la inequidad?
La pobreza es un reflejo de la inequidad, es un termómetro de la desigualdad. Ahora, creo que se han dado pasos grandes para superar la pobreza que son pasos difíciles. Hemos avanzado, desde los tiempos de la reforma agraria hasta las reformas que se están haciendo hoy, con las cuales que yo estoy totalmente de acuerdo. Son muy profundas como la gratuidad de la educación, la tributaria, el binominal que hacía que la democracia no se reflejara en el poder que gobierna. Esa reformas son importantes y es verdad ocasionan inestabilidad, pero el país está dando pasos profundos. Yo creo que debe seguir profundizando estas transformaciones.
¿Cómo se puede superar la inequidad cuando hay una clase media que surge renovada en lo económico y se instala en otra escala social, marcada por el nivel de adquisición que posee?
Cuando se habla de equidad, no significa que todos seamos iguales, sino que tengamos acceso a las mismas oportunidades, que no marque mi vida el lugar donde nací o vivo, el color de piel o mi apellido. Que hayan personas que tengan más que otras, ese no es el problema. El problema es cuando los que tienen más, en verdad tienen demasiado y son muy pocos, y aquellos que ni siquiera les alcanza para vivir son muchos. Ese desequilibrio brutal genera malestar social.
¿Y de qué modo se puede revertir o superar esa realidad?
Yo creo que seguir con las reformas que ya están en marcha. Una reforma educacional que ayude a los logros por meritocracia, una readecuación de la economía por medio de los impuestos, los que tienen más paguen más. Una democracia que realmente refleje lo que piensa las mayorías. Son los primeros pasos.
¿Lo que dice incluye el cambio de la Constitución?
Yo creo que lo importante de la constitución es que uno sienta que se hizo de cara al país y no entre cuatro paredes. Lo otro es necesario que no sigamos viendo al país como una máquina dispensadora a la cual se le pide cualquier cosa. Debemos sentirlo como propio y repito: qué clase de país queremos, qué participación le vamos a dar a los jóvenes, adultos, pueblos originarios. Así entiendo yo el cambio de constitución, que yo pertenezco a una comunidad.
Habla de reformas que se están realizando pero el malestar sigue ¿Cuál sería la explicación?
Yo le diría a la gente que ese malestar en vez de traducirlo en rabia, de alegar contra los políticos, el país y las autoridades, mejor tradúzcalo en reformas profundas de la sociedad. La reforma política nos llevará a vislumbrar el país que queremos; la tributaria a una mejor redistribución del ingreso, la educacional a que haya más meritocracia. Pero, si nos quedamos en la rabia, los grupos de poder van a seguir actuado.
¿Les falta a los grupos empresariales de este país ser más justos que filántropos?
Yo digo esto, que quizás políticamente no es muy correcto. No podemos centrar el problema en un solo grupo de la sociedad, sino que hoy en Chile hay una bipolaridad. Todos los ciudadanos queremos más participación, justicia social, democracia, oportunidades. Pero a la vez que deseamos esto, no estamos dispuestos a compartir nuestros privilegios. Ahí tenemos una mentalidad democrática y un corazón de mercado. Podemos acusar a los empresarios que tienen su responsabilidad, pero no darnos cuenta que todos participamos de la sociedad.

Cambio

¿Esos cambios pasan por un diálogo en la intimidad del hogar?
Creo que tenemos que pensar qué familia queremos. Una que sea un refugio donde se cultive con los hijos el egoísmo y mirar con desconfianza a la sociedad. Ese no es de núcleo de la sociedad, es el desastre de ella. Pero, si yo pienso la familia donde se educa a ser una mujer y varón para los demás, donde se me enseña que soy parte de un país que es una comunidad, que tengo que convivir con otros, cómo servir a los otros; en ese caso la familia sí es el núcleo de los cambios profundos de la sociedad.
¿Tiene confianza qué se pueda revertir esto que asoma como un conflicto social?
Estoy optimista, porque la gente no está feliz. Busca más humanidad, busca ser acogido. Yo creo que cuando los chilenos eligieron a una mujer Presidenta, es porque quieren sentir lo que una mujer entrega de forma más propia, como es la inclusión, la acogida, el cariño en la diversidad, proteger al más débil. Yo creo que la sociedad anda buscado eso.

FRASES DESTACADAS

"El mercado es tremendamente machista, en el sentido peyorativo de la palabra; es muy egoísta, competitivo, de querer acaparar. Si seguimos esa línea no seremos felices." "La corrupción más grande de Chile no son los casos que han salido a la luz, es la desigualdad social que tiene." "Debemos ser más generosos, a dar la pasada, a no colarse en la fila; debemos ser más humanos. " "Como dice el refrán: a río revuelto ganancia de pescadores. Los grupos de poder ganan cuando se desconfía de todo. " "El mercado no es malo, es un instrumento de la economía. Pero trae unido una ideología que se nos ha metido en el corazón. "
"La desigualdad es producto de un sistema corrupto de clases sociales. Y un privilegio de minorías." "Los cambios parten desde las dos realidades, de uno y desde la sociedad, es algo paralelo. " "Un país con tanta diferencia entre riqueza y pobreza, no se crea de la noche a la mañana. Repito esa es para mí la verdadera corrupción, la brutal inequidad que tenemos como país." "Si yo quiero tener una educación, salud, democracia más justa y digna; debo pensar primero qué estoy dispuesto a dar a la comunidad. Tengo un deber con los demás."

28 de febrero de 2016

1er #OSCAR Chileno #BEARSTORY #HISTORIADEUNOSO

1er Chileno  #BEARSTORY #HISTORIADEUNOSO



‪#‎Paraquenuncamás‬ !! No al exilio. Grande ‪#‎BearStory‬ merecido premio por todo el horror vivido en dictadura!! ‪#‎Oscar‬ ‪#‎OscarsEnTNT‬ Tener presente que el corto muestra a un viejo oso que sale todos los días desde su vacío hogar a la esquina de su pueblo, a tocar un organillo con un teatro de títeres de hojalata, donde cuenta la historia de su familia, que vivía feliz hasta que un circo se lo llevó, alejándolo de su esposa y su hijo.
(dictadura-horror-exilio)
Tanto recuerdo y vidas quebradas en el destierro.

6 de octubre de 2015

Hermanas y hermanos en la Fe, les escribo para comunicarles una buena nueva, la comunidad laical de los 10  convoca para este domingo 11 de octubre a manifestarse afuera de la Catedral de Concepción en apoyo del movimiento laical de ‪#‎Osorno‬

Somos laicos y laicas de "la Comunidad de los 10" vinculados a la familia de los ss.cc. de Concepción, que apoyamos al movimiento laical de Osorno en su demanda hacia las autoridades de la Iglesia para que cambien a su pastor, es decir a que salga el obispo Barros.
Los conocemos de cerca, también participamos en el primer encuentro nacional de laicos del 13 de junio, y podemos dar fe de su compromiso con la Iglesia local. Son hermanas y hermanos nuestros, gente que trabaja con comunidades de base, muy comprometidas.
Su demanda no es fruto de un capricho, ni de una conspiración política. Es fruto de un profundo dolor por una situación que los afecta, divide y desconcierta.
Estamos dolidos por las palabras del Papa en el video, muy duras en referencia a los Osorninos y que no se lo merecen.
El papa está muy mal informado.
Por eso no podemos dejar pasar este hecho sino solidarizar con el sufrimiento de la comunidad eclesial y llamamos a otros laic@s adherirse a esta justa causa .
Convocamos a ustedes desde la alegría del Evangelio a sumarse a un acto
informativo y de apoyo a la comunidad de Osorno este domingo 13 de octubre a las 12.30 horas afuera de la Catedral de Concepción con globos negros y letreros alusivos en apoyo.




Comunidad de los 10 sscc




POR LA DIGNIDAD DE OSORNO



23 de septiembre de 2015

14 de agosto de 2015

Despenalización del aborto tres causales. Mirada de una mujer cristiana y católica.

Despenalización del aborto tres causales.


Soy una cristiana católica en medio de un mundo plural y diverso, donde mi compromiso cristiano me lleva a proponer mis principios, pero no a imponer.  El Dios de mi fe es un Dios de vida, es genuinamente “pro-vida”. Es un Dios que invita a promover, proteger, respetar y defender la vida en todo lo que sea posible. Ser honesta con Dios significa: sumarse a esta tarea dentro de mis posibilidades.


Como tal, mi fe la vivo en una sociedad laical, es decir, que no asume religión alguna en particular, y cuya organización democrática debo aceptar y respetar, aunque, pudiera estar en desacuerdo con algunas de sus resoluciones.
 La Iglesia ya no está en un régimen de Cristiandad, en el que toda la sociedad se configuraba a partir del paradigma cristiano. Su palabra era aceptada por la autoridad que la sociedad le asignaba, una autoridad incuestionable. La modernidad y post modernidad nos han puesto delante de un paradigma pluralista, al interior del cual la Iglesia es una voz entre otras voces. Por tanto reitero ya no puede imponer lo suyo y tiene que sentarse a la mesa a conversar con los que piensan distinto, intentando convencer por la fuerza de sus argumentos y ya no solo por su pura autoridad.
Ella debe aceptar que la sociedad dé los pasos que ella considera que debe dar, al interior de un proceso democrático, aunque estos pasos estén contra lo que la Iglesia considera correcto.
Nada exime del ejercicio ciudadano de la participación democrática, que implica respetar la voluntad de las mayorías que definen las leyes que regulan la convivencia social, sabiendo que para los cristianos hay una Ley superior dictada por Dios, que guía la conciencia personal, pero que NO obliga  imponer a otros.        Ley que no es otra que el amor ; el amor comprendido desde Jesús, el Reino y el Dios-Trinitario revelado por El.
         Esto tiene consecuencias concretas, éticas!! Hay principios que para el cristiano son fundamentales y que aunque NO se impongan en ningún caso, se viven queriendo y creyendo en su universalidad.    Por ejemplo, la libertad, el perdón, la justicia y la esperanza, No son dimensiones de la realidad que el cristiano viva como relativas a tal o cual organización política y social.       Si el cristiano o la cristiana vive en un régimen que atenta contra la libertad deberá rebelarse contra este. Asimismo, si se enfrenta a realidades de injusticia o falta de perdón. El testimonio de los mártires es este y ese testimonio jamás debe ser olvidado.  

(Por otro lado desde mi perspectiva de mujer) En este sentido, es muy importante partir de la experiencia de las mujeres. Escuchar sus voces. Saber qué nos pasa. Dónde estamos. Cuáles son nuestras lágrimas. Dónde ponemos el corazón. Cuáles son nuestros miedos. Y nuestros anhelos profundos de mujer.

13 de agosto de 2015